¿Para qué sirve?
Sirve para diagnosticar con mayor precisión diversos problemas urinarios, sobre todo
cuando otros estudios no han sido concluyentes. Es particularmente útil en casos complejos
o cuando hay antecedentes quirúrgicos, neurológicos o incontinencia resistente al
tratamiento.
¿Qué detecta o evalúa?
● Incontinencia urinaria (de esfuerzo, de urgencia o mixta).
● Retención urinaria.
● Vejiga neurogénica (por lesiones neurológicas).
● Obstrucciones urinarias.
● Alteraciones en la coordinación entre vejiga y esfínteres.
● Funcionamiento anormal del detrusor (el músculo de la vejiga).
¿Cómo se realiza?
1. Se coloca una sonda vesical mediante el meato urinario y otra en el recto para medir
presiones vesicales y abdominales.
2. Se llena la vejiga con un líquido contrastado que permite ver su forma y funcionamiento
con rayos X en tiempo real.
3. El paciente debe avisar cuando siente ganas de orinar y evacuar, mientras se siguen
midiendo las presiones y se graban las imágenes.
¿Quién la necesita?
Pacientes con:
● Incontinencia urinaria inexplicable.
● Dificultad para orinar.
● Daño neurológico (esclerosis múltiple, lesión medular, etc.).
● Evaluación antes de cirugías de vejiga o próstata.
● Sospecha de disfunción vesical compleja.

